Doctorado en Estudios Americanos

Hugo Harvey Valdés

Ingresé a la Escuela Militar del Libertador General Bernardo O’Higgins en 1993 para egresar como Oficial de Ejército en diciembre de 1996. Luego me desempeñé en una serie de unidades militares, desde Arica por el norte hasta Linares en el sur. Posteriormente -siguiendo ciertas inquietudes académicas-, estudié una Licenciatura en Educación Superior junto con una serie de Diplomados en diversas disciplinas. Todo esto sin descuidar la preparación y estudios propios de mi profesión.

Conocí del Doctorado en Estudios Americanos por algunos distinguidos Oficiales de Ejército que habían participado del programa, especialmente por el -a la sazón Teniente Coronel- General de División John Griffiths. Así decidí postular a la mención Estudios Internacionales, recibiendo gran apoyo del mencionado militar, logrando ser aceptado para comenzar mis estudios en IDEA en 2008.

De esa forma inicié mis estudios en marzo del mismo año y desde el primer momento sentí que me encontraba en un lugar especial. En IDEA, la vieja casona de Román Díaz, comencé a conocer realmente el significado de una serie de conceptos -de los cuales muchos se aprovechan-, tales como: diversidad, multidisciplinariedad y transdiciplinariedad, entre otros.

En honor a la verdad, debo aceptar, que mi paso como alumno del IDEA, estuvo lejos de ser una empresa fácil. Por el contrario, fue un camino pedregoso, producto de mi profesión, sus aristas, interrupciones y destinaciones, tales como aquellas que me llevaron a diversos países y a EE.UU. por seis meses y a la Academia de Guerra por tres años. Sin embargo, los Profesores fueron absolutamente comprensivos y condescendientes con mi situación particular.

Por lo anterior, si me preguntaran por algún Profesor que me marcara, la respuesta sería TODOS, a quienes no solo les tengo una profunda admiración académica, sino que también un gran cariño por su esforzada labor y comprometimiento.

José Santos -literalmente-, abrió mi pensamiento hacia nuevos horizontes, en pos de identificar los orígenes del conocimiento. Cristián Parker, logró transformarme en un experto en metodología de la investigación y en comprender mi línea de pensamiento. Pablo Lacoste, me permitió aquilatar la conjunción de los procesos políticos latinoamericanos y su enlace en lo local, junto con percibir las dificultades propias de ser militar, trabajar y estudiar. Eduardo Devés, con su capacidad de empatía, obtuvo mis mejores capacidades en mi exposición en el Seminario Internacional organizado por él.

En otro nivel, podría considerar al Profesor Eduardo Ortiz, gran maestro de la Ciencia Política y de los Estudios Internacionales, quien -a pesar de haber sido sumamente crítico al momento de mi postulación al Doctorado- tuvo gran  paciencia para sostener largas conversaciones acerca de sus cátedras y del sistema internacional en su conjunto.

El IDEA es una familia, y como tal, los académicos no se permiten dejar que un alumno fracase. En ese sentido, hubo tres Profesores quienes -a pesar de no haberme hecho clases- fueron un apoyo invaluable. César Ross, en su calidad de Director del Programa en las fases finales de mis  estudios, fue un grandísimo apoyo, en el sentido de orientar mi proceso y apoyarme en momentos en los cuales pensaba que no lograba la meta.

Por su parte, Cristián Garay, me brindó grandes orientaciones para poder concretar mi trabajo de tesis, mediante largas conversaciones telefónicas -ya que me desempeñaba en Los Ángeles- que me despejaron la vista ante la nubosidad de los pasos finales de mi investigación.

El Profesor Alessandro Santoni fue fundamental en las fases finales de mi proceso, ya que debió hacerse cargo de mi tesis por motivos de fuerza mayor, dirigiendo la investigación con una gran capacidad de orientación, comprensión y “poniéndose la camiseta” de un trabajo en curso.
Luego de todo lo expuesto, quien definitivamente hizo que escribiera estas líneas en mi calidad de Doctor y de manera exitosa, fue mi querida Profesora Olga Ulianova (QEPD). Tuve la posibilidad de recibir de esta gran maestra dos cursos: “Guerra Fría en América Latina: una historia en documentos” e “Historia de las Relaciones Internacionales”, créditos que fueron jalonando el tema de mi tesis, absolutamente distinto del cual con el que postulé al programa.
 
Nunca olvidaré el momento en que me “instó” a cambiar mi tema de tesis. Le señalé que era sumamente complicado, a lo cual respondió: “Los militares cumplen las órdenes”, instante en el cual acepté la conminación, junto con solicitarle ser mi Profesor Guía. De ahí en adelante establecimos una bellísima amistad académica, una simbiosis Maestro - Aprendiz, tal como Marc Bloch relataba en sus escritos al referirse al oficio de historiador. Lamentablemente, producto de sus problemas de salud, debió abandonar su responsabilidad en el papel -aunque nunca dejó de preocuparse por mis avances y mis logros académicos-.

Mi paso por el IDEA, a su vez, me permitió conocer Profesores de otras casas de estudio, tal como el Profesor Joaquín Fermandois, quien luego de evaluar mi proyecto de investigación -de manera informal-, comenzó de forma paulatina a desempeñarse como un acompañante académico de mi trabajo de tesis, mediante latas reuniones y conversatorios, que nunca borraré de mi memoria.

Es justicia, hacer un punto aparte, para reconocer al personal de apoyo del IDEA y del Doctorado. Silvana Degeri, Lenissett Toro, Carolina Cabrera, Daniela Olate, y muchos más, fueron fundamentales para llegar a ser Doctor del IDEA.

Ya siendo Doctor, miembro de la Asociación Chilena de la Historia de las Relaciones Internacionales de Chile y de la Asociación de Ciencias Políticas, no me resta más que agradecer al IDEA y su Doctorado por apoyar mi desarrollo académico, lo que definitivamente ha repercutido de manera virtuosa en mi carrera militar.

Hoy soy Teniente Coronel, Oficial de Estado Mayor del Ejército de Chile, Profesor Militar de Academia en Geopolítica, Doctor en Estudios Americanos y Comandante del único Grupo de Cohetes del Ejército de Chile -con asiento en Arica-, esperando ser un digno embajador de IDEA y su legado.